Dña. Raquel Rodríguez Bereijo

Fue la mejor profesora que tuve en mi vida, quien me enseñó a pensar y a amar el arte. Tuve la fortuna, además, de cultivar con ella una profunda amistad. Si huella permanecerá siempre en mi vida. Que mil ángeles con lanzas de oro la lleven al otro lado para que pueda mirar cara a cara al Dios de la vida. Sib tibi terra levis.

Dña. Raquel Rodríguez Bereijo